OpenAI ha presentado GPT-5, la nueva versión de su modelo de inteligencia artificial, con una característica que marca un salto cualitativo respecto a sus predecesores: la capacidad de operar como agente autónomo durante periodos prolongados, completando tareas complejas de múltiples pasos sin necesidad de intervención humana en cada fase. Hasta ahora, los modelos de lenguaje respondían a una pregunta y esperaban la siguiente instrucción. GPT-5 puede recibir un objetivo, planificarlo, ejecutarlo y ajustarlo sobre la marcha.
La compañía describió GPT-5 como su modelo más capaz hasta la fecha, con mejoras sustanciales en razonamiento, precisión en matemáticas y ciencias, y capacidad para procesar y generar código. Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, publicó en X que el modelo representa «un salto significativo» y que la empresa espera que comience a tener un impacto real en problemas científicos y económicos complejos en los próximos meses.
La presentación llegó en un contexto de competencia sin precedentes en el sector de la inteligencia artificial. Google, Anthropic, Meta y varios actores chinos como DeepSeek llevan meses presionando con sus propios modelos. La carrera ha acelerado los ciclos de lanzamiento hasta el punto de que algunos modelos quedan desactualizados en cuestión de semanas. La disponibilidad de GPT-5 comenzará de forma gradual para usuarios de pago de ChatGPT y a través de la API para desarrolladores, con acceso más amplio previsto para los próximos meses.