El monte Olimpo, situado en Marte, es la montaña y el volcán de mayores dimensiones del sistema solar. Los datos recogidos por la sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea indican que alcanza los 21.900 metros de altura desde su base hasta la cumbre, frente a los 8.849 metros del Everest.
Su base abarca un diámetro de 600 kilómetros, una superficie comparable a la del estado de Arizona. Pese a sus dimensiones, la inclinación media de sus laderas es de solo un 5%, lo que hace que el ascenso sea apenas perceptible. En la cima hay una caldera volcánica de 25 kilómetros de diámetro y tres de profundidad, formada por el colapso del terreno tras la salida de magma. La cumbre rebasa el 95% de la atmósfera marciana.
Se clasifica como volcán de escudo, originado por la superposición sucesiva de flujos de lava basáltica. Su actividad comenzó hace unos 3.500 millones de años. Aunque los flujos de lava más recientes se estiman en dos millones de años, la sismología moderna ha detectado indicios de actividad actual en la zona.
Que semejante estructura se encuentre en Marte resulta llamativo dado el tamaño del planeta, cuyo diámetro es la mitad del terrestre y cuya masa es diez veces inferior, con una gravedad 2,5 veces menor que la de la Tierra.
Un equipo de investigadores detectó además la presencia inesperada de escarcha de agua helada en las cumbres de los volcanes ecuatoriales marcianos. El doctor Adomas Valantinas, de la Universidad de Brown, señaló que consideraban imposible la formación de escarcha en el ecuador marciano, por lo que el hallazgo apunta a la existencia de procesos atmosféricos excepcionales. La escarcha sobrevive gracias a la protección de capas de polvo frente a la radiación solar.