La inteligencia artificial está acelerando una oleada de despidos en las grandes corporaciones tecnológicas que no tiene precedentes. Según el portal especializado Layoffs.fyi, entre enero y abril de 2026 se han anunciado más de 90.000 salidas en empresas del sector, con marzo como el mes más duro: solo en ese mes se registraron 45.800 despidos, de los cuales 30.000 correspondieron a Oracle en el contexto de su expansión en infraestructura de centros de datos para IA.
Amazon fue una de las primeras en abrir la veda en enero, con el anuncio de al menos 16.000 despidos vinculados a cambios organizativos para financiar su apuesta por la inteligencia artificial. Meta, Microsoft y Oracle se sumaron a la tendencia en los meses siguientes, con ajustes que afectan principalmente a áreas como el desarrollo de software, la atención al cliente, el marketing y el análisis de datos, precisamente los perfiles que los sistemas de IA están comenzando a sustituir o a reducir de forma más visible.
El patrón se repite también fuera del sector estrictamente tecnológico. Nike ha anunciado el despido de 1.400 trabajadores del área tecnológica, aunque no todas las empresas vinculan abiertamente sus ajustes a la automatización por IA. La consultora sector también ha sufrido despidos masivos en España durante esta misma semana.
La paradoja es llamativa: las mismas empresas que recortan plantilla son las que están invirtiendo sumas históricas en infraestructura de inteligencia artificial. La lógica es financiera: reducir costes operativos para poder asumir las inversiones en tecnología que consideran imprescindibles para no quedarse atrás en la carrera global de la IA.