El gigante gaseoso tiene un diámetro ecuatorial 8 kilómetros menor y un diámetro polar 24 kilómetros más reducido de lo estimado hasta ahora
Un equipo internacional de científicos del Instituto Weizmann de Ciencias ha determinado que Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, es ligeramente más pequeño y plano de lo que se pensaba desde hace casi medio siglo. El hallazgo, posible gracias a los datos de la sonda Juno de la NASA, obliga a actualizar los libros de texto y los modelos científicos sobre el gigante gaseoso.
Las mediciones más precisas realizadas hasta la fecha fueron posibles gracias a la información recopilada por Juno, que estudia Júpiter desde 2016. Los resultados, publicados en la revista Nature Astronomy, revelan que el diámetro ecuatorial del planeta es aproximadamente 8 kilómetros menor que lo calculado previamente, mientras que su diámetro polar es unos 24 kilómetros más reducido.
Tecnología avanzada para mediciones precisas
Las estimaciones anteriores del tamaño y forma de Júpiter se basaban en datos limitados obtenidos hace casi 50 años por las misiones Voyager y Pioneer. Sin embargo, la sonda Juno ha permitido obtener mediciones mucho más exactas mediante el análisis de cómo sus señales de radio se desvían al atravesar la densa atmósfera joviana.
«El paso de Juno por detrás de Júpiter brinda la oportunidad de alcanzar nuevos objetivos científicos. Cuando la nave espacial pasa por detrás del planeta, su señal de radiocomunicación es bloqueada y desviada por la atmósfera de Júpiter. Esto permite una medición precisa del tamaño de Júpiter», explica el doctor Scott J. Bolton, investigador principal de Juno en el Instituto de Investigación del Suroeste de San Antonio, Texas.
Un planeta más achatado
Los nuevos datos confirman que Júpiter es más achatado de lo previsto, con una diferencia mayor entre el tamaño de su ecuador y sus polos. Esta deformación se debe a la rápida rotación del planeta y a los fuertes vientos de su atmósfera, factores que influyen notablemente en su forma física.
Aunque este ajuste en las dimensiones no le arrebata a Júpiter su título de cuerpo más grande del sistema solar, sí obliga a reconsiderar los modelos físicos, mapas y materiales educativos que hasta ahora utilizaban los valores antiguos. «Habrá que actualizar los libros de texto», señaló Yohai Kaspi, director de la investigación.
Implicaciones científicas más allá del tamaño
Más allá de la corrección dimensional, estas mediciones refinadas proporcionan información valiosa sobre el interior del planeta, incluyendo su estructura interna, la dinámica atmosférica y la distribución de masa. Al mejorar los modelos de Júpiter, los científicos también avanzan en la comprensión de cómo se forman y evolucionan otros gigantes gaseosos, tanto dentro como fuera del sistema solar.
«Es probable que Júpiter fuera el primer planeta del sistema solar en formarse, y al estudiar lo que ocurre en su interior, nos acercamos a comprender cómo se formaron el sistema solar y planetas como el nuestro», concluye el profesor Kaspi.