El presunto pirateo sufrido por Ubisoft en los últimos días habría sido sobredimensionado, según fuentes internas de la propia compañía. Aunque varios grupos de hackers aseguraron haber accedido a cerca de 900 gigabytes de información sensible del editor de videojuegos, hasta el momento no se han presentado pruebas concluyentes que respalden esas afirmaciones.
La alarma se extendió durante el fin de semana a través de foros y redes especializadas, donde se hablaba de una filtración de gran alcance que afectaría a la desarrolladora de sagas como Assassin’s Creed o Far Cry. Sin embargo, personas vinculadas a la seguridad interna de Ubisoft han trasladado que el impacto real del supuesto ataque sería muy inferior al anunciado y que no existe constancia de una brecha de esa magnitud.
Según estas fuentes, el objetivo principal de los atacantes habría sido ganar notoriedad mediática más que difundir información comprometida. De hecho, uno de los grupos que inicialmente se atribuyó el robo de datos ya ha reconocido que su comunicado era falso, lo que refuerza la tesis de que las afirmaciones fueron infladas deliberadamente.
Ubisoft sí reconoce que a principios de año se produjeron incidentes de seguridad que derivaron en filtraciones limitadas relacionadas con proyectos no anunciados, pero subraya que estos episodios no guardan relación con las cifras que ahora se están difundiendo. En estos momentos, la compañía se encuentra en periodo vacacional y no ha emitido todavía una comunicación oficial sobre el asunto.
A la espera de una respuesta pública por parte de la empresa, todo apunta a que no se ha producido una filtración masiva de datos y que la seguridad de los sistemas de Ubisoft no se ha visto comprometida en la escala que algunos informes apuntaban.