Tras décadas de liderazgo sobre el asfalto, Ferrari ha puesto rumbo al océano con un proyecto inédito: Hypersail, un monocasco de regatas de 100 pies que navegará sin un solo litro de combustible fósil. La embarcación, concebida como un “laboratorio flotante”, está diseñada para funcionar exclusivamente con energías renovables —solar, eólica y cinética— y plantea un desafío tecnológico sin precedentes para la marca italiana.
El desarrollo, que cuenta con la colaboración del prestigioso arquitecto naval Guillaume Verdier y el navegante Giovanni Soldini, busca trasladar la experiencia de Ferrari en la Fórmula 1 a la náutica de alta competición. Su estructura incluye un sistema de foils que elevarán el casco sobre el agua, minimizando la fricción y permitiendo alcanzar altas velocidades literalmente “volando” sobre las olas.
A diferencia de otros proyectos híbridos, Hypersail prescinde por completo de motores de combustión. Cada sistema, desde la hidráulica hasta los ordenadores de navegación, obtiene su energía de forma autónoma gracias a un conjunto de paneles solares, captadores eólicos y dispositivos cinéticos. Ferrari reconoce que esta autonomía total parecía inviable para la navegación oceánica, pero aspira a demostrar que es posible sin renunciar al rendimiento extremo.
La compañía no se limita a ceder su nombre: participa activamente en el diseño, aplicando las mismas herramientas de simulación aerodinámica y control que emplea en sus hiperdeportivos. Fruto de este trabajo, el equipo ya ha registrado nueve patentes y prepara otras seis. El sistema de control del barco está concebido para adaptarse en tiempo real a las condiciones del mar, del mismo modo que un coche de carreras se adapta a una curva.
Hypersail también encarna un cambio de estrategia en Ferrari, que se abre a nuevos campos de innovación para responder a un público más joven y concienciado con la sostenibilidad. Según la marca, los compradores de la generación Z y millennials ya representan el 40 % de su clientela.
La embarcación comenzó su ensamblaje en Italia y su botadura está prevista para 2026. Por el momento, Ferrari ha ofrecido pocos detalles visuales del proyecto y apenas un puñado de imágenes conceptuales, mientras continúa evolucionando esta plataforma de innovación abierta que podría influir en el desarrollo de los futuros deportivos de la firma de Maranello.