España acogerá el primer torneo de videojuegos a bordo de un Tesla

En un giro innovador y peculiar en el mundo de los esports, se ha anunciado el Festival Open World Now en España, destacando por ser el escenario de un torneo de videojuegos realmente inusual: se jugará dentro de un Tesla. Este evento, que se llevará a cabo del 4 al 7 de julio en Valencia, promete ser una experiencia única donde la competición se fusiona con la tecnología automotriz de vanguardia.

El torneo, conocido como Charge & Conquer, se centrará en el juego The Battle of Polytopia, una elección que ha sorprendido a muchos debido a su accesibilidad y profundidad estratégica. Lo más llamativo es que la acción no ocurrirá en un escenario tradicional de gaming, sino dentro de un Tesla, utilizando la pantalla integrada en el vehículo para la partida. Aunque no se ha confirmado si los participantes jugarán mientras el vehículo está en movimiento, se espera que el contexto del juego se desarrolle de manera estática.

La competencia en sí será selecta, con solo 8 jugadores compitiendo inicialmente, de los cuales solo 4 avanzarán a la fase final del domingo. El premio, un iPhone 15, es modesto en comparación con otros eventos de esports que ofrecen premios en efectivo significativos. Esto plantea la pregunta de si este torneo puede ser considerado realmente una competición de esports, dado que la esencia del deporte electrónico a menudo implica premios sustanciales y reconocimiento en la comunidad.

El evento ha sido destacado como el “primer torneo de esports jugado dentro de un coche”, capitalizando la capacidad de los Tesla para ejecutar juegos complejos directamente desde su sistema integrado. Aunque el premio pueda generar debate sobre la autenticidad de la competencia en términos de esports tradicionales, sin duda representa un paso innovador hacia nuevas formas de integrar tecnología avanzada y entretenimiento digital competitivo.

Así, el Festival Open World Now no solo está marcando un hito en la industria de los esports con esta iniciativa única, sino que también está desafiando las percepciones convencionales de dónde y cómo pueden tener lugar las competiciones de videojuegos en el futuro.